cabezote

 

Hace dos semanas cuando comenzamos esta serie, nos preguntábamos sobre qué tendrían guardado en el corazón los altos funcionarios del gobierno y de la empresa que cometen ilegalidades y robos.

Nos preguntábamos qué tendrían guardado el Presidente de los EEUU a mediados del siglo pasado y los tripulantes de los aviones que lanzaron dos bombas atómicas sobre Japón matando de una vez a 250.000 personas. Qué tendrían guardado en el corazón los 38 millones de usuarios de la página web diseñada para hacerle trampa al cónyuge, con otra persona.

Seguramente no eran cosas muy buenas que tenían guardado. En ese sermón nos dimos cuenta que las cosas malas que guardamos nos lleva a acciones malas y a hacer mucho daño a los demás y a nosotr@s mismos. Pero también pensamos en la situación del ser humano que es incapaz de limpiar su propio corazón. Pero Jesucristo si puede. Reconocíamos que la Cena del Señor es una conmemoración de la muerte y resurrección de Jesucristo quien se inclinó para darnos la mano y hacer lo que nosotros no podíamos hacer: limpiar nuestro propio corazón. Esa sí que es buena noticia!

La semana pasada Alix Lozano, enfatizó que es responsabilidad nuestra lo que guardamos y atesoramos en nuestros corazones. No podemos echarle la culpa a los demás: padres, maestras, compañeros, iglesia. La responsabilidad de lo que guardamos o dejamos de guardar en el corazón es nuestra.

Así que pilas con la basura que atesoramos en el corazón, porque no se le olvide que de ahí mana la vida. Más bien busquemos guardar lo que edifica, construye y bendice. Sobre eso quiero hablar hoy.

CUIDE SU CORAZÓN. Pero antes de hablar de eso, vamos a hablar de algo muy aterrizado y mundano.  Una de las grandes maravillas de la creación de Dios es el cuerpo humano.  Dice el NT que el cuerpo es el templo del Espíritu Santo.  Por lo tanto nos incumbe cuidarlo y cuidarlo bien.  Daría para largo si fuera el tema del sermón.  Pero hoy solo quiero tocar el cuidado del sistema cardiovascular.  Cuando Proverbios 4.23 dice que guardemos el corazón, ¿será que solo se refiere a cosas espirituales o también al corazón y del sistema de bombeo y distribución de sangre?

Lea y descargue el sermón "Cuida tu corazón" (Proverbios 4,239. En la sección web IMCOL Recursos

SERMON: CUIDA TU CORAZÓN (PROVERBIOS 4,23)

 

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